Los Cipreses de Usaldón, uno de los nuestros.

Foto del día 01-05-15 a la(s) 14.09

Los Cipreses de Usaldón 2013 – D.O. Alicante – Bodega Bernabé Navarro

La verdad, no sé ni por donde empezar, pues ha sido enorme la sorpresa al probar este vino. De Alicante, una zona que nos tiene acostumbrados a vinos muy concentrados e intensos con alto grado alcohólico nos llega esta joya de la elegancia y mesura.

De aromas limpios y frescos, hay fruta pero también flores marchitas y madera, no madera de roble tostado, más bien madera recién cortada. Tiene una  frescura que es de agradecer en estos tiempos de vinos tan concentrados que resulta agotador tomarlos. Esta explosión de aromas y sabores cuesta alrededor de  10 euros , y resalto su precio porque me parece una oportunidad increíble de tomar un vino excepcional sin hacer un gran desembolso.

A continuación una pequeña descripción. No os asusteis por los tecnicismos, simplemente me parecía intesante compartir esta información.

Variedad de uva: 100% Garnacha Peluda. Fermentación: Con maceración semicarbónica de 22 días, racimos enteros sin despalillar, con formación de 500 litros de mosto en el fondo de la cuba formados por el propio peso de la uva, sin control de temperatura (de 15º a 18º naturales, sin camisas de frío) descube y prensado en prensa vertical de husillo, 15 días de fermentación alcohólica sin camisas de frío a 16º/19º, descube y maloláctica roble francés de 4 años.Envejecimiento: 6 meses roble francés de 4 años, sin trasiegos.

Edad de las viñas: 50 años y Altitud media: 700/730 mts.

Otras características: Vinificado sin adición de SO2 (Sulfuroso), levaduras del propio viñedo, sin enzimas, no bacterias, no clarificado, no filtrado e intervenido lo menos posible.Producción: 3.000 botellas.

portda transIñaki G.R.

 

 

 

 

 

Francia. Parte 1ª. Jurançon.

Bodega Camin Larredya,  Junrancon.

Bodega Camin Larredya, Junrançon.

Es muy típico ver que la evolución de muchas personas aficionadas al vino en España, comienza por los Vinos de Rioja para después dar el salto a Ribera del Duero y muchas veces el siguiente salto va directo a Francia. Los vinos de Rioja no son precisamente los más simples pero por ser tan populares parece normal que sea el punto de inicio. Francia es un país muy complejo, sobre todo si pensamos que las Denominaciones de Origen son como las Españolas. Tengamos en cuenta que solamente en Burdeos hay tantas zonas protegidas como en toda España.

Si  nos adentramos en los vinos Franceses, quizás no sea buena idea ir directamente a Borgoña o Burdeos. Mi propuesta es empezar por una zona de las más sencillas y gratificantes de Francia, Jurançon.

Imagen de la Cooperativa de elaboradores de Jurançon.

Imagen de la Cooperativa de elaboradores de Jurançon.

En el sudoeste de Francia se encuentra la ciudad de Pau, centro de operaciones perfecto para conocer esta bonita zona de larga tradición vinícola. Jurançon es una A.O.C. (appellation  d’origen contrôlée), de vinos blancos, frescos y también dulces de gran calidad, a partir de las variedades blancas, gros manseng, petit manseng y petit corbu. En cuanto a variedades, es así de sencillo. Algo que lo simplifica aun más es el hecho de que una cooperativa de productores engloba al 80% de la producción de la zona con lo que visitándola, tendremos información detallada de su historia y forma de elaboración, nos antenderan en Francés, Inglés y también Español. Podremos comprar sus vinos, con precios entre los 5 y los 15 euros, esto lo hace interesante ya que no es una zona donde vayamos a sentir frustración hasta encontrar los productores que más nos gustan, como en mi opinión sucede en Borgoña por ejemplo. El estándar de calidad es alto, los vinos fáciles de tomar y los precios moderados.

El 20% de productores restantes, los independientes, son muy  interesantes y también es recomendable conocer su visión de la zona y por supuesto, visitarlos. Os propongo la bodega “Camin Larredya”. Elabora vinos increíbles y el lugar donde está situada es tán bonito que no os arrepentiréis de ir, aunque os perdáis varias veces por el camino ( y creedme os perderéis). Una vez allí os encontraréis un lugar precioso y tranquilo, no penséis en una bodega industrial, es una casa tradicional en medio de un campo de viñedos en la montaña. Os atenderá una agradable familia y podréis probar sus vinos, que si decidís comprar estarán entre los 10 y 20 euros.
Este es un destino para que en tan solo un día o un fin de semana podáis tomar contacto con los vinos franceses, si es que estáis empezando, y para los más expertos quizás una oportunidad de conocer una zona casi siempre olvidada.

portda trans                                       Iñaki Garrido Ramos.