Sudamérica y el Vino.

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En mis viajes por Sudamérica, he podido sentir la efervescencia cultural y la enorme inquietud por ampliar horizontes que allí se vive. El vino forma parte de este movimiento.

Chile y Argentina son buenos productores, pero en países como Colombia, Venezuela o Perú el interés por el vino es enorme y apenas lo producen. Por lo tanto todas las personas aficionadas o que pretenden profundizar y disfrutar del mundo del vino lo tienen que hacer bebiendo vinos importados.

Bien, no soy partidario de una despiadada libertad de mercado, pero tampoco de aranceles que hagan de un producto de consumo más o menos frecuente un producto de verdadero lujo. No me parece justo, que por ejemplo un vino de Rioja quintuplique su precio en una vinoteca de Bogotá. No tiene sentido proteger un producto propio que no se produce.; si lo que se protege son los destilados, que sí se producen, creo que se equivocan ya que son productos totalmente distintos y compatibles, en mi opinión van dirigidos a distintos tipos de consumidor y diferentes momentos.

Por otra parte tanto productores como exportadores, importadores y distribuidores locales, tendrían que hacer un esfuerzo también para intentar contener los precios. Tenemos que tener en cuenta la fortaleza de la moneda europea frente a las monedas locales, lo que supone otro problema más a los anteriormente citados.

Como amante del vino que soy, pienso que es un producto saludable cuando se toma con moderación, por lo que creo que tendría que ser más accesible. Es una pena que en países con semejante riqueza gastronómica y de producto, no este más presente,no por desinterés del consumidor, si no por su abusivo precio.

Parece que va a haber cambios en los tratados comerciales entre algunos países, esto supone una esperanza siempre y cuando repercuta en un mejor precio final del vino  y el dinero no se quede por el camino.

Mientras tanto, Chile y Argentina hacen vinos deliciosos y otros países de la región empiezan a producirlo con éxito y hay algo de lo que no tenéis que tener ninguna duda, America, es tierra de vino.

portda trans Iñaki G.R.

 

 

 

 

 

El Vino más Caro del Mundo.

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Cada cierto tiempo aparecen noticias referentes a vinos con precios astronómicos, noticias que hacen un flaco favor a los profesionales del mundo del vino, pues el esfuerzo del día a día es acercarlo al consumidor medio con propuestas de excelente precio calidad.

Es obvio que si una botella de Romanée-Conti (Borgoña, Francia). cuesta 10.000 euros, es porque su demanda supera con creces su producción. Esta bodega emblemática tiene un larga historia relacionada con la calidad y está en el punto de mira de mucha gente pudiente. Bien, podemos disfrutar de Borgoña por mucho menos, no tengáis ninguna duda.

Escucho a productores justificar precios injustificables, por la escasa producción y el exquisito cuidado de la viña.

Conozco infinidad de vinos elaborados con un mimo impresionante y con producciones mínimas que no superan los 10 euros, y entre los 10 y los 50 euros podemos encontrar vinos increíbles.

¿Es una razón la baja producción para que un vino cueste miles de euros?. No.

¿Que un vino repose bajo el mar?. No. (Algún día hablaré de esto y la opinión que me merece).

¿Que el viñedo tenga una escasa producción y el terreno sea de difícil acceso?. No, esto incide en el precio, pero simplemente os pongo el ejemplo, Ribera Sacra en Galicia. Una zona inaccesible de antiguos y maravillosos viñedos y vinos exquisitos,  no son los más baratos pero por 20, 25 euros tenemos grandes vinos.

¿Entonces cómo procesamos esta información sobre vinos de precios delirantes?. Yo veo un gran parecido entre esto y alguna gente que paga millones por un smartphone de oro y diamantes, algo de escaso gusto, en mi opinión. ¿Se habla mejor desde un teléfono de oro que de uno común?. Supongo que no.

Tampoco faltan oportunistas que sacan al mercado vinos a precios elevadísimos sin ningún tipo de fundamento, tratando de justificarlo con argumentos descabellados, con la única intención  de que algún rico incauto caiga en la trampa.

Existen grandes oportunidades en el mundo del vino, podemos comprar a precios asequibles y no tenemos que sentirnos frustrados por no poder acceder a los más caros del planeta. Esa no es una liga real, es la liga de ricos Chinos, Rusos y demás gente que seguramente quedaría muy mal si invitara a uno de sus amigos a un gran vino de sólo unos pocos euros.

portda transIñaki G.R.

 

El Clima y la Viña. 2ª parte. Por Richard Sanchoyarto.

 

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El Clima y la Viña.

Los elementos individuales del clima más relevantes para el desarrollo de la viña son la temperatura, la luz solar o insolación y el régimen de precipitaciones.

La temperatura es el elemento individual más importante para el desarrollo de la viña. Se precisa un periodo prolongado de suaves temperaturas para conseguir madurez. Las latitudes adecuadas para la viticultura, en función del clima, se encuentran aproximadamente entre los 30º y los 50º en ambos hemisferios. El desarrollo metabólico de la viña comienza con temperaturas superiores a los 10º y realiza su ciclo de fotosíntesis con medias de entre 15º y 30º. Una diferencia significativa de temperatura entre el verano y el invierno permite que la viña entre en reposo. Con temperaturas por encima de 35º la planta detiene el proceso de maduración y las heladas de invierno por debajo de los -15º pueden matarla. Los cambios de temperatura entre el día y la noche también afectan de forma importante a cómo las uvas maduran. Si la variación es pequeña las uvas carecerán de acidez mientras que si la diferencia es grande las uvas presentarán un mejor equilibrio y retendrán la acidez. Los viticultores pueden intentar moderar la influencia de la temperatura con la elección de la ubicación del viñedo. Cada 100 metros que se gana en altura sobre el nivel del mar se reduce la temperatura media en aproximadamente 0,5º así como plantar en una colina con orientación este reduce la exposición del viñedo al sol de la tarde.
La insolación es otro elemento clave que todos los viticultores vigilan, ya que es el motor de la fotosíntesis. La orientación del viñedo y de las hileras de viñas así como su separación, los distintos sistemas de poda y el manejo de la masa foliar para aumentar o reducir la exposición y el aireado de los racimos, son elementos clave encaminados a optimizar el efecto de la luz del sol. Las decisiones relativas a estos elementos dependerán de las variedades plantadas ya que cada una de ellas presenta diferentes patrones de vigor y crecimiento.
Para la viña el aspecto relevante de las precipitaciones no es tanto el volumen, ya que hay grandes zonas vitícolas con precipitaciones muy altas o muy bajas, sino el momento del ciclo de vegetativo en el que éstas se producen. Las lluvias de invierno ayudan a crear reservas, las caídas al inicio del ciclo pueden afectar al tamaño de la cosecha y las caídas antes de la vendimia pueden afectar a la calidad ya que diluyen los ácidos y rompen el balance aromático de la uva. La consecuencia más temida de la lluvia es el riesgo de enfermedades fúngicas que pueden expandirse rápidamente por el viñedo y arruinar la cosecha. En algunas zonas las lluvias de otoño siempre se presentan, la única incertidumbre es cuándo, por lo que los viticultores deben asumir cada año el riesgo de decidir entre conseguir una mayor maduración y que la lluvia arruine su cosecha.

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