Sorteo¡

sorteo

Me gustaría sortear entre los lectores de En Tierra de Vino, un juego de cata a ciegas. En la confección de este juego participó mi gran amigo Ivan Martinez Hierro. Sortearé un juego entre todos los que compartáis la pagina, a través de Facebook y de la web y entre todos aquellos que dejéis vuestros comentarios.

Teniendo en cuenta que En Tierra de Vino tiene seguidores en todo el mundo, os prometo un sorteo justo y enviare el juego al ultimo rincón del planeta si la suerte así lo decide.

El juego incluye 2 botellas de vino que no voy a desvelar pues es parte del juego, y todo lo necesario para iniciarnos en la cata a ciegas.

Gracias por el apoyo.

retrato-04Iñaki G.R.

 

 

La Cata a Ciegas.

vino a ciegas.

Catar a ciegas es uno de los ejercicios más interesantes y divertidos dentro del mundo del vino.
Cuando catamos un vino sin conocer la etiqueta se abre ante nosotros un mundo de percepciones no condicionadas, por marcas, precios etc.
¿Que necesitamos?. En un principio una buena idea es: quedar con un grupo de amigos, 5 o 6 es un numero interesante, cada uno lleva un vino y lo lleva tapado. Nos ponemos de acuerdo sobre su orden en función del tipo de vino, primero los blancos y después tintos, no podemos hilar más fino, ya que no queremos desvelar la identidad de los vinos. Si sería conveniente comentar, si hay vinos dulces, fortificados, etc. Para catarlos en el orden apropiado.
No es algo solo para expertos, pero si necesitamos tener un mínimo de cultura respecto al mundo del vino.
No es una cuestión de acertar, si no de ser coherentes.
Creo que un profesional del mundo del vino no es valioso por poder acertar vinos a ciegas, esto es un numero circense, diría yo. El profesional es valioso por poder enseñar y asesorar, por conocer las tendencias del mercado, a los elaboradores y poder establecer conexiones entre todos ellos.

La cata a ciegas nos muestra mucho más que vinos, nos trae sorpresas muchas sorpresas. Ese vino tan caro y famosos que a ciegas se desvanece o esos vinos desconocidos que nos enamoran. Catar a ciegas en ocasiones nos pone en un espejo y nos dice donde estamos y cuales son nuestros puntos débiles en cuanto al conocimiento que creemos tener, sin duda una cura de humildad.
Pero voy más lejos, catar a ciegas nos va a decir mucho de las otras personas con las que compartimos la experiencia. Arrogancia y prepotencia en ocasiones, modestia y humildad en otras. No debéis permitir que a este tipo de cata acudan personas con intereses en los vinos catados, es decir, si alguien lleva el vino que el mismo elabora y es catado a ciegas, pueden darse situaciones muy incomodas y esto lo digo por experiencia.

Os planteo lo siguiente, una reunión con amigos, en casa de alguno o bien en un restaurante de confianza(donde nos permitan llevar nuestros vinos). Cada uno lleva su vino y se informa todo lo posible sobre él, los catáis tratando de aprender, no de quedar por encima de nadie y tras catar los vinos, cenar o comer todos juntos con los vinos catados. Vereis que hay un antes y un después, tendréis la excusa perfecta para quedar más menudo, aprenderéis muchísimo y sobre todo aprenderéis disfrutando.

portda transIñaki G.R.