Tapón de Corcho VS Tapón de Rosca.

corcho

 

Existe una cantidad infinita de literatura respecto a la mejor forma de cerrar una botella de vino, defensores y detractores de una u otra forma.

En los vinos de consumo rápido, la verdad, poco importa.

La razón por la que el tapón de rosca quiere ser implantado, es económica, es más barato, así de simple. El corcho es más caro incluso el de baja calidad, los tapones de gran calidad superan en precio incluso al de algunos vinos. El tapón de rosca, cierra la botella, pero su uso no tiene ni un argumento que no sea económico, es una forma de cierre suficiente pero nada más. No perdura en el tiempo pues su composición es inestable y el metal difícilmente puede garantizar la estanqueidad de la botella, por lo que implica la colocación de un material de origen plástico para el sellado con su correspondiente adhesivo. Esto no perdura os lo aseguro, es mucho menos aséptico que el corcho aunque esto nos sorprenda. Por si fuera poco, no es dificil cortarse con ellos y cuando nos sale un tapón de rosca dificil, es muy complicado abrirlo, he visto muchos camareros tratar de abrirlos con un cuchillo.

Pero,¿ que nos aporta el tampón de rosca frente al corcho?. Nada. Como usuarios esta guerra nos puede resultar indiferente. La industria del corcho, arraigada desde hace muchísimos años y por cierto 100% sostenible, mantiene una lucha por su supervivencia desde que hace años la rosca se implantara en los nuevos países productores de vino (Australia, Nueva Zelanda, etc).

No quiero hablar desde un enfoque técnico, mi defensa del corcho viene de un lado más romántico, aunque podría defenderlo desde el lado de la ciencia. Los materiales inertes como plásticos y diferentes metales no son inalterables como mucha gente cree. Un ejemplo; la poliamida absorbe humedad y crece hasta un 3% por este efecto, que decir de la corrosión de los metales y sus diferentes tipos de oxidación. Un bisturí de quirófano presenta mayor carga de compuestos orgánicos volátiles que un buen tapón de corcho. Ya no hablamos del propio vino, o de cualquier alimento.

El corcho es para mi un objeto con alma. Cuando estamos en un restaurante y llega en momento del descorche hay cierta emoción, miramos al sumiller y en ocasiones hay algún corcho que se resiste, en ese momento se rompen los protocolos y todo adquiere un aspecto más cercano, surgen nervios, risas, preocupación y muchas veces es el único momento informal entre cliente y servicio de sala.

El corcho es ese minuto de relax antes de probar el vino que estamos deseando. Conozco mucha gente que colecciona corchos, en muchos casos es ese recuerdo de una gran botella o de ese gran momento.

No todo tiene que ser rápido, barato,prescindible y pienso en una pluma de tinta azul, una preciosa pluma que alguien me regalo para que no dejara de escribir, así lo haga con mi ordenador. Me gustan los objetos con alma y el corcho la tiene. ¿Que distancia existe entre el tapón de rosca y el vino en lata de aluminio?. ya existe pero… ¿Por que aceptamos simplificar el mundo del vino mientras el mundo de la cocteleria es cada vez más complejo y elaborado?.

Lo que defiendo, es una vida no necesariamente pragmática y si, más sencilla, que nos permita tener un minuto para abrir una botella cerrada con un trozo de madera casi mágico, que aporto una maravillosa solución al gran problema que suponía cerrar una botella y conservar su contenido.

portda trans

 

Iñaki G.R.